Bogotá nunca duerme. Lo que hace es cambiar de frecuencia cuando la neblina se posa sobre las avenidas y las luces urbanas empiezan a titilar. En los corredores fabriles de Puente Aranda o en los sótanos clandestinos https://tasneemupqr756205.suomiblog.com/bogotá-bajo-tierra-la-liturgia-electrónica-de-la-capital-55991002